Cuando los compañeros interfieren con nuestro trabajo ¿Qué hacer?

Nunca faltan en nuestro entorno laboral, pero aquí te decimos como sobrellevar la situación cuando nos toca un compañero fuera de lo común

En más de una ocasión en nuestro entorno laboral no sabemos qué hacer ni qué decir cuándo un compañero de trabajo se la pasa interfiriendo de forma directa o indirectamente con la realización de nuestras funciones dentro de la oficina.

Por ejemplo, ¿cómo le decimos a un compañero que está haciendo demasiado escándalo? y es que cuando se convive con tanta gente, se hacen buenas relaciones, pero también surgen problemas inesperados.

Aunque la comunicación abre muchas puertas, a veces, por pena o por miedo, las guardan silencio, pero crece su resentimiento, pero es peor postergar una conversación complicada o evitarla esperando a que por arte de magia el compañero de trabajo deje, por ejemplo, de acaparar el teléfono que usted y él comparten.

En el siguiente artículo te presentamos algunos ejemplos de situaciones dónde el compañero de trabajo está obstaculizando la realización de nuestro trabajo y la forma cómo debe dirigirse a él o ella.

Caso #1: Un compañero que abusa del teléfono asignado a ambos

Si usted comparte el teléfono con una persona que abusa de su uso (lo emplea para hablar largamente de tonterias o recibe decenas de llamadas de amigas y amigos cada día) lo mejor sería pedirle al supervisor compartir la línea con otra persona.

Si no se puede, hable lo antes posible con su compañero o compañera de trabajo para poner algunas reglas sobre el aparato, explicando, por ejemplo, que es una herramienta de trabajo para los dos.

Deben ser unas normas propuestas y aceptadas por ambas (la duración de las conversaciones, el tomar bien los mensajes). Esta conversación debe ser lo antes posible para evitar que aumente su disgusto sobre el tema, lo que le hará más difícil tener una plática serena.

Debe evitar hacer burlas en voz alta sobre que su compañero o hacer comentarios con los demás de lo que está pasando con el teléfono.

Caso #2: En la oficina se permite oír música y algunos la ponen a todo volumen

Si la música no nos gusta y nos desconcentra, se debe hacer primero algún comentario simpático sobre la situación: “la música está fantástica, pero el volumen no es el adecuado”.

Otra recomendación sería utilizar un audífono y obsequiar éstos a sus compañeros, para que ellos tomen en cuenta que su comportamiento distrae e interrumpe la concentración de los demás. Algunas veces los compañeros de trabajo no notan que están haciendo algo realmente molesto, simplemente porque es un hábito para ellos.

Caso #3: Exigir que nuetros compañeros no atrasen nuestro trabajo

En la mayoría de las empresas el trabajo depende de que otros hagan su parte. Si una persona no cumple y atrasa repetidamente la cadena.

Hable con la persona primero de manera informal para averiguar qué está pasando, aunque usted no sea el jefe, pero así la persona toma conciencia de que afecta a los demás. Quizá hay una falla en los procesos y juntos puedan pensar en una solución o pedir ayuda a un superior. Cuando la conducta se siga repitiendo —porque la otra persona no cumple— hable con los supervisores.

Recomendaciones

Hablar con la persona cara a cara y en privado. Evita usar intermediarios para llamarla atención y nunca lo haga enfrente de los demás.

No hacer comparaciones: “Con fulano no teníamos ese problema” o “El otro muchacho era más responsable”, son frases que no motivan al cambio y hieren.

Evitar en sus conversaciones difíciles frases como: “Estás mal” y “No te creo”; “Te lo dije” o “Viste”. Las dos primeras atentan contra la integridad de la persona; las segundas suenan a burla. Generalmente quien se equivoca está muy consciente de ello.